Patrimonio cultural

Sus orígenes se remontan a la época fenicia y griega, basándose en los restos fenicios encontrados en los alrededores de su litoral, un lugar perfecto como Puerto natural, aunque sea como sea, los primeros escritos que hacen alusión a Torre del Mar no se encontraron hasta el Siglo X, cuando la ciudad se llamaba Miraya Ballis. Durante el período romano la localidad, denominada Maenoba, adquirió cierta notoriedad por su importancia comercial. Posteriormente aparecen referencias escritas en el siglo XI, en las memorias de Ab-dallah, último rey Zirí de Granada, donde se hace referencia citándola con el nombre de "Mariyyat Ballis".

Durante el Siglo XV, Torre del Mar ya estaba constituido por el Castillo y todo lo que a su alrededor crecía, era una ciudad con carácter militar, dedicada a la defensa de la zona de invasiones extranjeras y de ataques pirata.

Torre del Mar, durante la Edad Media, tuvo la doble misión de vigilar la costa de posibles asaltos por parte de los piratas y servir de aduana, de ahí que esté íntimamente ligada a su castillo, del que aún se conservan algunos restos, aunque en bastante mal estado, en la zona conocida como Dentro de la Torre -calles Angosta, Ancha y Remo-, en la zona de la plaza de la Axarquía, donde también hasta finales de los años 70 se ubicó el mercado municipal de abastos, de donde posteriormente fue trasladado a su ubicación actual.

Ya en el Siglo XIX, Torre del Mar va tomando su forma actual, estaba compuesta por cuatro barrios, el Barrio de la Parroquia, el de la Viña, el de las Casas Nuevas y por último el Barrio del Castillo.